El pueblo gitano en Europa

El pueblo gitano en Europa [editar]

Situación social de la población gitana en Europa

El pueblo gitano se encuentra hoy repartido por todo el mundo. Entre 10 y 12 millones viven en Europa, enfrentándose aún a graves desigualdades en ámbitos muy significativos para conseguir la inclusión social.

Según la última encuesta en 2021 de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE (FRA), en la mayoría de los ámbitos analizados se produce un tímido avance (en comparación con los anteriores datos disponibles, de 2016), excepto en la educación, donde los datos están estancados. Más del 70% de las y los jóvenes gitanos abandonan la escuela de manera prematura, y solo el 27% de entre 20 y 24 años ha completado la educación secundaria superior. La educación infantil temprana también es limitada, con solo un 44% de la infancia gitana accediendo a este nivel educativo. Además, uno de cada cinco menores gitanos ha sufrido acoso escolar motivado por odio, lo que pone en evidencia las barreras que aún persisten en el acceso a una educación de calidad e inclusiva.

Las tasas de empleo entre la población gitana continúan siendo bajas. Solo el 43% de las personas gitanas de entre 20 y 64 años tienen un empleo remunerado, y el 56% de las personas jóvenes no estudian, ni se forman, ni trabajan. Además, la discriminación sigue siendo un obstáculo importante, con un 33% de las personas gitanas mayores de 16 años reportando haber sido discriminadas al buscar empleo en los últimos 12 meses.

La vivienda es otro de los ámbitos donde las desigualdades son más visibles. Más de la mitad de la población gitana (52%) vive en condiciones de privación, en viviendas húmedas, oscuras o sin acceso a instalaciones sanitarias adecuadas. El 82% vive en hogares hacinados y el 22% no dispone de agua corriente dentro de su vivienda. Esta situación afecta especialmente a la infancia, ya que el 55% de los niños y niñas gitanas viven en condiciones de privación de vivienda, el 94% en hogares hacinados y el 24% sin acceso a agua potable en el hogar. Otra cuestión grave que requiere atención es la segregación residencial de las personas gitanas en Europa, que atenta de forma directa contra los derechos humanos. Este tema además no cuenta con el necesario soporte de datos para dimensionarlo en su medida y abordarlo con garantías.

Las mujeres gitanas enfrentan una discriminación interseccional que afecta a diversos ámbitos, pero que se evidencia principalmente en el empleo: sólo el 28% de las mujeres gitanas en Europa trabajan, en comparación con el 58% de los hombres gitanos, y las mujeres que no estudian, se forman, ni trabajan superan en 25 puntos porcentuales a los hombres (69% comparado con el 44%).

Además, el 25% de la población gitana ha experimentado discriminación en ámbitos clave como el empleo, la educación, la salud o el acceso a servicios públicos y privados en el último año. La hostilidad hacia la comunidad gitana sigue siendo una realidad, con un 17% de las personas encuestadas reportando haber sufrido acoso motivado por el odio.

Por último, la pobreza infantil es una de las situaciones más alarmantes. Un 83% de la infancia gitana está en riesgo de pobreza y más de la mitad (54%) vive en hogares con una privación material severa.

Los datos usados provienen de la Roma Survey 2021, que recoge la situación de 10 países europeos (Croacia, Chequia, Grecia, Hungría, Italia, Portugal, Rumanía y España, así como en Macedonia del Norte y Serbia) pues, si bien no comprende todos los países europeos, sí ofrece información representativa de la situación en que se encuentran las personas gitanas en Europa a través de la muestra de países escogidos para la encuesta.

Las políticas de la UE para la población gitana

El nuevo marco pretende abordar la desigualdad de la población gitana en la UE poniendo el foco en la igualdad, la inclusión y la participación como objetivos horizontales y medibles. Combatir los prejuicios y luchar contra el antigitanismo y la discriminación de manera explícita y como objetivos principales, son una novedad de este nuevo marco. La educación, el empleo, la salud y la vivienda permanecen como áreas clave, pero el nuevo marco añade tres objetivos esenciales: igualdad efectiva de la población gitana, participación significativa e inclusión socioeconómica para combatir las persistentes tasas de pobreza de la población gitana en la Unión. A través de estos nuevos objetivos, se le da mayor reconocimiento e importancia a la existencia del antigitanismo como una forma específica de racismo estructural.

Cada país de la Unión Europea crea su propio marco estratégico y planes para la inclusión de la población gitana y el uso de los fondos europeos para combatir el antigitanismo y mejorar su calidad de vida.

La Comisión Europea realiza evaluaciones intermedias que miden el avance de estos planes nacionales y facilitan recomendaciones para avanzar hacia los objetivos planteados en la estrategia europea.

La inclusión y la igualdad de la población gitana en Europa comenzaron a ser una preocupación de la UE en 2010 con el lanzamiento del Marco de la UE para la inclusión de la población gitana 2011-2020. Se establecía por primera vez un marco común para el desarrollo de medidas y políticas en el ámbito nacional a partir de enfoques, objetivos y ámbitos de trabajo compartidos por todos los Estados miembros de la UE. Con este marco, la inclusión de la población gitana llegaba a lo más alto de la agenda política europea.

A pesar del indudable paso adelante que supuso el primer marco europeo para la inclusión de la población gitana en la UE, la realidad es que tuvo un impacto muy limitado en las condiciones de vida de la población gitana. La Comisión Europea, después de un largo proceso de evaluación y consulta con diferentes actores, lanzó en 2020 una nueva propuesta para los próximos diez años, con la intención de abordar la situación crítica de la población gitana en Europa: el nuevo Marco Estratégico europeo para la Igualdad, Inclusión y Participación de la población gitana 2020-2030, que establecía objetivos más ambiciosos.